El pecado del Homosexualismo

Articulos 108

images

Una característica sobresaliente de nuestra época es el reto hasta el rechazo de casi todas las verdades morales tradicionalmente aceptadas en el mundo occidental, incluso en américa latina. Cosas que casi nunca ni siquiera pasaron por las mentes de nuestros antepasados ahora se presentan común y públicamente.

Por ejemplo, en el pasado, el comportamiento de los homosexuales en nuestras sociedades raras veces fue mencionado en público. Claro que existían algunos homosexuales, pero fue vergonzoso hablar del hecho. No obstante, hoy día ha cambiado tanto que no solo se mencionan, sino sus prácticas se celebran muchas veces, en las escuelas, en las revistas populares, y en los medios de difusión. Una película cubana reciente, Fresas y Chocalate, casí glorificaba la práctica y destacaba su existencia en esa sociedad también. El materialismo muchas veces conduce a ese fin dado que no tiene una brújula moral adecuada para evitarlo. Hasta algunas iglesias han experimentado con la idea de relajar sus reglas contra los homosexuales siviendo en lugares de prominencia en el ministerio. Pero, tenemos que entender que, a pesar del libertinaje de nuestros tiempos, la bíblia nunca cambia. La bíblia todavía condena el pecado del homosexualismo. 

Antes de ver las evidencias textuales contra el homosexualismo, déjeme decir que no está en tela de juicio la cuestión de la posibilidad de algunos factores biológicos, genéticos o sociales que influyen en la formación de los homosexuales. Han surgido muchas preguntas interesantes concerniente las causas de los deseos homosexuales. Algunos alegan que el homosexual nace así, y que no es criado así luego en su formación. La evidencia no parece ser decisiva todavía para declarar con certeza sí o no. Pero, una cosa es cierta. Aún si existen los homosexuales natos por las influencias genéticas, sin embargo no hay ninguna excusa para las prácticas homosexuales, o sea, los actos ilícitos sexuales. La bíblia lo condena. Por tanto, aquellos con tales deseos extraños tienen que abstenerse de las prácticas.

Se sabe que el homosexualismo es malo, porque en primer lugar, contradice el plan de Dios para la sexualidad humana. El plan de Dios es para un hombre, y una mujer, a vivir juntos por toda la vida. Dios creó al hombre varón y hembra según Génesis 1:27. En Génesis 2:21-25, Dios formó a la mujer para ser la ayuda idónea para el hombre. ¡No le dio otro hombre! En el Nuevo Testamento, es el mismo principio. Dios diseñó el matrimono para que sea compuesto de un hombre y una mujer. Efesios 5:22 amonesta a las casadas para que estén sujetas a sus propios maridos. Además versículo 31 dice que el hombre tiene que unirse a su mujer para que sean los dos una sola carne. Es la hembra con el varón. No es el varón con el varón tampoco la hembra con la hembra. Asimismo 1 Corintios 7:1-7 destaca la necesidad de evitar las fornicaciones. ¿Cómo? Versículo 2 manda: «cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido.» La relación sexual entre el hombre y su esposa en el matrimonio no es pecado. Pero, cualquier relación sexual afuera del matrimonio es pecado. Todos los textos de la bíblia que hablan de la relación matrimonial siempre hablan de la unión entre el varón y la hembra. El casamiento no puede existir bíblicamente entre dos personas del mismo sexo. Por tanto, cualquier acto del homosexualismo es condenado por ser afuera de la relación matrimonial. (Escriba a: La Verdad Para el Mundo, Apartado 515, Villa Rica, Georgia, 30180 EE.UU.; Apartado 515, Villa Rica, Georgia, 30180.)

En segundo lugar, la práctica del homosexualismo está condenado explícitamente en el Antiguo Testamento. Levítico 18:22 advierte: «No te echarás con varón como con mujer; es abominación.» Levítico 20:13 dice: «Si alguno se ayuntare con varón como con mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos; sobre ellos será su sangre.» Deuteronomio 23:17 declaró: «No haya ramera de entre las hijas de Israel, ni haya sodomita de entre los hijos de Israel.» Los eruditos concluyen que el sodomita es el varón que se permite ser abusado pasivamente por el homosexual activo. La práctica de ambos es la abominación. Eso se sabe porque 1 Reyes 14:24 dice del reinado de Roboam: «Hubo también sodomitas en la tierra, e hicieron conforme a todas las abominaciones de las naciones que Jehová había echado delante de los hijos de Israel.» 1 Reyes 15:11-12 dice que «Asa hizo lo recto ante los ojos de Jehová, como David su padre, porque quitó del país a los sodomitas….» Lo recto es quitar del país a los sodomitas, a los homosexules.

La palabra «sodomita» es derivada del nombre de la ciudad de Sodoma en Génesis 18 al 19. En Génesis 18:20 Dios dijo que «el pecado de ellos se ha agravado en extremo.» No fue cualquier tipo de pecado común. Se había agravado en extremo. ¿Qué fue el pecado de Sodoma? Un ejemplo de ese pecado extremo de Sodoma se ve en el capítulo 18 del Génesis. Cuando dos ángeles vinieron a la casa de Lot en forma de hombres, los varones de Sodoma agredieron la casa diciendo: ¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? Sácalos, para que los conozcamos» (versículo 5). Pensaban que los ángeles fueron varones, y quisieron «conocerlos,» palabra que significa tener relaciones sexuales con ellos. Es suposición sin prueba decir que quisieron violar a los varones contra su voluntad. Es posible que pensaran que esos varones hubieran estado dispuestos a participar con ellos voluntariamente. El punto es que el pecado no fue en el deseo de violarlos, sino de conocerlos, palabra que simplemente significa tener relaciones sexuales con ellos (como cuando Adán conoció a su mujer Eva, la cual concibió y dio a luz a Caín en Génesis 4:1). Judas 7 comenta concerniente esta historia, diciendo, «como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquéllos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno.» Judas dice que el pecado de Sodoma fue la fornicación y los vicios contra naturaleza, descripción apta del homosexualismo.

En tercer lugar, las prácticas homosexuales, incluso el lesbianismo, se condenan en el Nuevo Testamento. Pablo escribía en Romanos 1:26 al 27: «Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida de su extravío.» Escribió además en 1 Corintios 6:9 que «ni los afeminados, ni los que se echan con varones…herederán el reino de Dios.» 1 Timoteo 1:8-10 describa a los fornicarios junto con los sodomitas y otros pecadores así como opositores a la sana doctrina. 2 Pedro 2:6-8 describe la destrucción de Sodoma y de Gomorra como ejemplo a los que habían de vivir impíamente. Su pecado se describe como «la nefanda conducta de los malvados,» y como «los hechos inicuos.»

Sin lugar a dudas, la Biblia condena el homosexualismo. No obstante, el homosexual o la lesbiana tiene la misma esperanza de la salvación si se arrepiente de ese pecado mediante la fe en Cristo, si confiesa a Cristo, y si es bautizado. Pablo dijo que algunos de los cristianos corintios habían sido afeminados y aquellos que se echan con varones, «mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, y habéis sido justificados en el nombre de nuestro Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios» (1 Corintios 6:9-11). 

 

Por: Phillip Gray.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

All rights reserved to MMMUruguay - Designed By DEYM