El peligro de dos pueblos

«No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo. Siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. He aquí, que todos los que se enojan contra ti serán avergonzados y confundidos; serán como nada, y perecerán los que contienden contigo» Isaías 41:10-11.

 Después de analizar la situación en que se encuentra nuestro mundo, y habiendo hecho un análisis de las profecías del Señor, en relación al fin de los tiempos, puedo decir con profunda certeza que hoy más que nunca nos encontramos al borde del arrebatamiento de la Iglesia.

Nunca antes nos habíamos acercado a este gran acontecimiento, como lo hemos estado en estos primeros 12 años de este nuevo milenio; o mejor dicho, del siglo XXI.

Los hechos más asombrosos han sucedido en estos primeros años: Pánico aterrador por el terrorismo internacional (desde los atentados del 11 de septiembre 2001), catástrofes naturales que han impactado al mundo (como los tsunamis sucedidos en Asia y Chile), y terroríficos cambios climáticos que han traído pérdidas incalculables sobre la economía mundial.

ISRAEL: ENTRE LA GUERRA Y LA PAZ

Sin lugar a dudas, una de las señales más fuertes en estos primeros años, son las que están relacionadas con los dos pueblos del Señor: Israel y la Iglesia.

Ambos pueblos están enfrentando un momento crucial en su supervivencia.

Israel nunca había estado en un peligro eminente, como lo está en estos momentos, con la terrorífica amenaza de Irán, que todo indica que tendrá en muy poco tiempo la capacidad de poseer la bomba atómica. Y es de sobra conocida las amenazas abiertas del malvado Presidente iraní Mahmud Ahmadineyad.

Estas peligrosas amenazas están obligando al pueblo de Israel a apostar en primer lugar a una frágil paz con vecinos que lo odian a muerte, y que no tienen la decencia de respetar sus propias palabras ni entre ellos mismos; sin embargo, Israel podría apostar a que el famoso cuarteto para la paz del Medio Oriente (presidida por los Estados Unidos, la Unión Europea, Rusia y las Naciones Unidas) hará todo lo posible por mantener la seguridad de ese posible pacto de paz.

Pero si miramos la Historia, cuando se trata de poner la confianza en las potencias, encontramos un pasado negro de reacción; tal fue el caso de la década del 90, con los países balcánicos.

Cuando las potencias quisieron reaccionar, ya era demasiado tarde; centenares de miles de almas habían sido asesinadas. Y el más reciente en Libia. Mientras, en Siria, el pueblo se sigue desangrando sin que el cuarteto reaccione.

Por lo tanto, Israel juega a la ruleta rusa en estas negociaciones, al poner su confianza en una paz meramente política.

Las Sagradas Escrituras hacen una fuerte advertencia al pueblo de Israel para estos últimos días, y entre esas fuertes advertencia está en tener cuidado en firmar cualquier pacto con el gobierno de la bestia, ya que ésta pisoteará dicho pacto y se volteará contra el enemigo.

Y será anulado vuestro pacto con la muerte, y vuestro convenio con el Seol no será firme; cuando pase el torrente del azote, seréis por él pisoteados. Isaías 28:18.

La otra apuesta de Israel es esperar a que Irán lo ataque primero, lo cual sería casi un suicidio.

O que Israel ataque primero, lo que desataría de inmediato los preparativos para la gran guerra regional, profetizada por Ezequiel, en los capítulos 38 y 39.

Recientemente el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, declaró que Israel se reserva el derecho de atacar a Irán si ellos comprueban que este país se dispone a acometer la nación hebrea.

Recuerden que Israel es un país que tienen las mismas tácticas antiguo-testamentarias, que le enseñaron que no debe esperar a que lo ataquen, para no recibir sorpresas en su propio territorio, como sucedió en la guerra de Yom Kippur, en 1973.

La posición de Israel siempre ha sido la de llevar primero la guerra al enemigo, a su propio territorio, y de esa manera el adversario pondrá sus muertos primero. Pero nunca esperar a que el enemigo entre a su territorio; sobre todo, cuando la posición de todas las naciones es favorecer a los contrincantes de Israel, y hacerse “de la vista gorda” en las agresiones en contra del pueblo judío.

Por favor, lea detenidamente la historia de combate en la batalla contra Hai, en Josué 8:1-22.

Israel sabe que el gobernante de Irán no está bromeando, y que es capaz de hacer cumplir su amenaza; no olvidemos que este hombre iraní sufre del delirio de grandeza. Y él sabe que si lograra destruir a Israel, se alzaría como el máximo hombre de la historia del Medio Oriente. Y que todos los países musulmanes lo mirarían como el gran mesías enviado por Mahoma.

Lo que no sospecha este gobernante, es que los territorios de Israel pueden ser su propio sepulcro; basta con analizar la profecía de Ezequiel, en el capítulo 39.

Por otro lado, el Presidente Barack Obama está a punto de cumplir tres años y medio de gobernar a Estados Unidos, y todavía no ha visitado Israel, aunque sí visitó en su primer año a un país árabe.

Pero este año es tiempo electoral en la Unión Americana, por lo que sin lugar a dudas, Obama pondrá toda “la carne en el asador”, para impulsar el tratado de paz junto al resto que compone el cuarteto.

Recientemente, el Presidente Obama suavizó su amenaza contra Irán, al decir que estaría dispuesto a aceptar un plan nuclear si este país demuestra que no construirá la bomba atómica.

Mientras, la ONU, la Unión Europea y Rusia están enviando a sus mejores emisarios para preparar ese camino, y trabajan arduamente con el pueblo de Israel, para convencerles que esa paz será segura. De la misma manera trabajan con los radicales palestinos, como los terroristas de Hamas.

En esta carrera por la paz, prácticamente ya han convencido a Israel en poner en la mesa de las negociaciones el status de Jerusalén, sin darse cuenta que sólo está cumpliendo con una profecía anunciada por Zacarías, en 12:1-3.

Por 40 años, Israel ha dicho que no negociará el status de su Ciudad Santa, pero como lo he dicho en el artículos anteriores, hoy Israel se ve forzado a negociar, por el gran temor a una guerra regionalizada.

Por el otro lado, el Presidente de Irán volvió a lanzar sus amenazas contra Israel, diciendo una vez más que los judíos están en vías de desaparición, mientras los servicios secretos de Israel advierten que el gobierno iraní podría tener la bomba atómica más pronto de lo que sospechan.

Al analizar estas sospechas, el Ejército israelí debe estar en máxima alerta; no para defenderse, que, como dije, sería un suicidio para Israel, sino para atacar.

Por lo tanto, el Ejército de Israel debe estar listo para saber en qué momento deberá emprender esta arriesgada misión.

Como he dicho en otras ocasiones, esta guerra podría empujar de una sola vez ese pacto de paz, pero sería liderado no por Estados Unidos, sino por un rey de la Unión Europea, que sería el Anticristo, según Daniel 9:27.

En los últimos 30 años, los presidentes de Estados Unidos han querido ser los protagonistas de lograr ese tan ansiado tratado de paz, y por eso el Presidente Obama hará todo lo posible para no irse de la presidencia con las manos vacías, como los otros presidentes antecesores.

Pero de acuerdo a la profecía de Daniel, no será un gobernante estadunidense el que logre ese pacto. Aunque Estados Unidos, igual que las otras tres potencias, será un garantes de ese acuerdo, sin embargo, será un líder monarca de la Unión Europea, como ya lo ha mencionado, según Daniel 9:26.

 LA IGLESIA: ENTRE LA APOSTASIA Y LA VERDAD

Y Yo también te digo, que tú eres Pedro,y sobre esta roca edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. Mateo 16:18

Sin lugar a dudas, la Iglesia, al igual que Israel, enfrenta una crisis de grandes dimensiones, quedando en medio de una gran encrucijada; entre dos batallas inevitables, ante el eminente arrebatamiento, que hoy más que nunca se puede observar en el horizonte cercano.

Le podríamos llamar “La Batalla Entre el Bien y el Mal”. Donde los verdaderos cristianos tienen la gran opción de pelear la buena batalla hasta el final y ser premiado con la corona de justicia.

He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está reservada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no solo a mí, sino también a todos los que aman su venida. 2 Timoteo 4:7-8

El Señor Jesús nos habló acerca la gran batalla final en los últimos días, previo a su venida, y por ende el arrebatamiento de la Iglesia.

Él nos habló de un periodo muy duro; en ningún momento dijo que tendríamos un periodo exitoso previo al fin del mundo, sino todo lo contrario.

Hablo de un periodo peligroso, espiritualmente hablando.

Si satán sabe que el Señor está a las puertas, no se quedará con los brazos cruzados. El diablo sabe que lo que más ama el Señor en este mundo es a su pueblo de Israel y a su Iglesia; por lo tanto, satán lanzará todo su ataque a estos dos pueblos.

Ya mencioné en la primera parte de este artículo, de cómo Israel está siendo tentado como nunca antes en la Historia. Sólo que el ataque a Israel es muy diferente al de la Iglesia.

Igual que las promesas para Israel son muy diferentes para la Iglesia, de la misma manera los ataques del enemigo para los dos pueblos son muy contrarios.

En Israel es un ataque político, porque es una nación constituida y soberana; es un pueblo físico, y de una sola raza constitucional.

Mientras que la Iglesia no es una nación determinada, y su pueblo no es una sola raza constitucional, sino que está compuesto de todos los linajes de la Tierra.

Y cantaban un cántico nuevo, diciendo: «Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos, porque Tú fuiste inmolado, y con tu Sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje, lengua, pueblo y nación. Apocalipsis 5:9

De modo que los ataques de satán a la Iglesia no son dirigidos como a una nación determinada, sino contra un pueblo cosmo-político.

Esto quiere decir que la avalancha será espiritual, aunque hoy en día, en muchas naciones (como los países árabes y muchos de África y Asia), a los cristianos se les persigue hasta matarlos.

Pero esto no ocurre abiertamente en los países democráticos, como Europa y el Continente Americano, por cuanto estos territorios respetan un poco más la libertad de expresión y los derechos religiosos.

El ataque de satán, por lo tanto, a la Iglesia, en estos países democráticos, se basa en un enfoque de una falsa prosperidad, desatando entre los cristianos un espíritu de codicia.

Para esto el diablo ha seducido con gran fuerza a líderes prominentes de nuestras principales denominaciones e importantes iglesias independientes.

En estos líderes, satán ha logrado ponerles toda clase de bienes materiales, para que, por medio de esto, introduzcan ese falso materialismo que logra desviar al pueblo de Dios de las cosas celestiales.

El Señor Jesús nos advirtió de esto.

Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y de embriaguez, y de las preocupaciones de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día. Lucas 21:34

Una vez que satán ha logrado conquistar a un líder con la codicia del materialismo, viene la segunda fase: Llega el momento de introducir la apostasía.

Y aquí es donde el verdadero cristiano se ve frente a una eminente guerra espiritual; si decide seguir la apostasía, su vida se volverá fracasada, hablando espiritualmente, aunque en la vida material pareciera irle bien.

Y además, empieza a ser alabado por el mundo. Y es aquí donde cae en una trampa peligrosa, porque este cristiano de momento quiere seguir siendo seguidor de Jesús, pero a la vez quiere seguir siendo amigo del mundo; si sigue este camino, el futuro espiritual será catastrófico.

LA APOSTASIA: UNA ARMA MORTIFERA

Con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos, que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar. Ni os conturbéis, ni por espíritu ni por palabra ni por carta, como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca. ¡Nadie os engañe de ninguna manera! Pues no vendrá sin que antes venga la apostasía y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición. Tesalonicenses 2:1-3

En estos primeros ocho años de este siglo XXI, la verdadera Iglesia del Señor ha sido sometida al peor ataque jamás visto en la historia de la Cristianismo.

Aunque en la Edad Media la Iglesia fue perseguida por casi 500 años, donde El Vaticano asesinó en ese período a más de 60 millones de evangélicos, con la famosa inquisición.

Con todo y eso, la Iglesia del Señor no sucumbió en sus principios doctrinales, y los fieles cristianos morían en la hoguera como verdaderos mártires de Jesús. De modo que satán logró destruir sus cuerpos, pero no pudo tocar sus almas.

Pero en la actualidad sí es sumamente más peligrosa que la inquisición, pues esta nueva persecución, o ataque, ya no es destruir sus cuerpos; me refiero en relación a quemarlos o torturarlos en una cárcel.

Hoy el ataque es mucho más peligroso, y para ello ha lanzado su arma más peligrosa que es la Apostasía, que no mata al cuerpo, pero sí destruye el alma, mandándola a la muerte eterna.

¿Ahora entienden la gran peligrosidad en que se encuentran miles de nuestros evangélicos en estos momentos? Y que, como dije, ha sido en estos primeros 12 años donde nuestra Iglesia ha sido invadido con toda su fuerzas por las falsas doctrinas y una multitud de falsos profetas y falsos apóstoles, que han introducido, en forma astuta, doctrinas destructoras, con la cual han aniquilado numerosas familias cristianas, y han exterminado numerosas iglesias, preciosos ministerios y han causado profundas divisiones en los principales concilios cristianos.

 

LAS FALSAS MANIFESTACIONES

Este ataque de satán a la Iglesia viene respaldado con todo engaño de iniquidad, y cada uno de estos falsos apóstoles de la prosperidad y falsos profetas, vienen bien dotados de poder de las mismas profundidades de las tinieblas.

Estas fuerzas extrañas que acompañan a estos falsos ministros, han desatado toda una serie de prodigios sumamente extrañas en el seno de la Iglesia. Y son prodigios reales que no podemos negarlo que suceden.

De modo que no negamos esos prodigios; lo que ponemos en tela de duda es el origen de esas extrañas manifestaciones, por cuanto carecen de respaldo bíblico, o teológicos.

Y a la vez, son hechos o manifestaciones que han traído enorme perturbación a miles de familias. Muchas de esas almas que fueron influenciados por esas extrañas manifestaciones, terminaron fuera de la Iglesia, practicando pecados peores que los primeros, y otros han terminado en el manicomio… y muchos más se han suicidado.

 

CONCLUSIÓN

Indiscutiblemente, los dos pueblos del Señor (la Iglesia e Israel) están pasando por un momento sumamente crítico; los dos pueblos tienen un mismo enemigo, y es un enemigo que los ha atacado sin clemencia en los últimos 2 mil años.

En todos sus ataques anteriores fracasó. Aunque fueron sumamente crueles y asesinos esos ataques, aun así no pudo destruir estos dos pueblos.

En definitiva estamos viviendo el momento más cercano al fin del mundo, y por ende, el fin de satán y sus demonios. Por eso, he ahí el fuerte ataque contra quienes siguen al Señor Jesús.

Y contra Israel, que en lugar de buscar más al Señor, se refugia cada día más en la falsa esperanza de este mundo.

Y lo mismo sucede con nuestra Iglesia, que está fuertemente atacada, y muchos cristianos tienen miedo y deciden poner su confianza en los falsos apóstoles y se apartan de toda esperanza de la sana doctrina.

Todo esto que estamos viendo es la más grande señal de que Jesús viene pronto, primero para arrebatar a su Iglesia, y al final de La Gran Tribulación, aparecerá en poder y en gran gloria para rescatar a su pueblo judío.

El mismo pueblo que por 2 mil años lo ha rechazado, ahora lo recibirá como su glorioso Mesías. Claro, después de que Israel haya sido engañado por el falso mesías; es decir, la bestia-Anticristo (Mateo 24:30-31, Zacarías 12:10, Apocalipsis 1:7).

Todos los verdaderos cristianos deben estar firmes en sus principios doctrinales hoy más que nunca, y no dejarse arrastrar por los falsos maestros; deben permanecer en sus iglesias en la sana doctrina, y deben esperar la venida del Señor junto a toda su familia.

Y los amigos deben acercarse lo más pronto posible al Señor, y entregar sus vidas a Él. De lo contrario, hacerlo otro día podría ser ya muy tarde (Lucas 21:25-28).

Cristo viene pronto…

 

Extractado de  Bolainez ministries. 

MMM Uruguay

Desde la niñez he sido instruido con principios, valores cristianos y la sana doctrina siempre basados en la palabra de Dios; es mi deber por lo tanto compartirlos y difundirlos ahora. Que Dios Bendiga al Movimiento Misionero Mundial.

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1 respuesta

  1. Isabel dice:

    Aah qué mal que no nos permite copiar para compartir, para bendición y edificación de más personas …

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